"¿Sabéis qué? he dado lo mejor de mí, mis aficiones, mis intereses, todo lo que amo.
He inspirado más positividad de la que merecía, pues he creído, y al final, ha terminado por darme pena, y paradojicamente, siendo ignorante, ciega, pensaba que la merecía."
Podría prometer, ahora, hoy,
que estoy más consumida
más cansada
quizás más llena de odio
respecto al amor,
las promesas:
que podría haberte querido
incluso más de lo que podría querer
al arte.
Pero al final, resultó,
que intentaste ser mi canción favorita
e irremediablemente acabaste
sonando de fondo.
Como se consume nuestro tiempo
incluso cuando pienso en mil cosas más
siempre me recuerdo esperando
con los ojos cerrados
cuando de todas las maneras posibles
te habías ido.
Ya no quedan ni cenizas, porque
¿para qué?
El sonido de un flash
el llanto tras el parque
una mentira en forma de mirada
un atardecer eterno
mil hojas de papel
un puño cerrado
la honestidad
el odio
la indiferencia.
Al final, sólo recuerdo
un bosque de dudas
y una solución en forma de otros labios.
[Y también a mi,
en forma de libertad.]